De cada obra sale una sola tela estampada, y de ella, tres piezas cortadas una a una. La obra cae en un lugar distinto en cada corte: ninguna es igual a otra. No se repone.
La pieza confeccionada está lista para enviar. Las demás solo se cortan y se cosen cuando alguien las reserva, en su talla: nada se fabrica de más.
Cada pieza viaja con su certificado numerado, firmado por Cristina Casadevall.